
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se cayó entero”, dice Ana con una sonrisa, subiendo las escaleras de su edificio, con las paredes agrietadas. Pero una vecina que va detrás le increpa.





“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se cayó entero”, dice Ana con una sonrisa, subiendo las escaleras de su edificio, con las paredes agrietadas. Pero una vecina que va detrás le increpa.



Habían llegado a la patria y la patria los había recibido pocas...
¿Puede un fenómeno geológico explicar la coyuntura política de un...
Hay historias que se olvidan y otras que no se dejan enterrar. Como...