
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se cayó entero”, dice Ana con una sonrisa, subiendo las escaleras de su edificio, con las paredes agrietadas. Pero una vecina que va detrás le increpa.





“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se cayó entero”, dice Ana con una sonrisa, subiendo las escaleras de su edificio, con las paredes agrietadas. Pero una vecina que va detrás le increpa.



Una sorprendente imagen de liderazgo político ha surgido en...
El canciller alemán, Friedrich Merz, se encuentra bajo una fuerte...
Llámenlo como quieran, pero avancemos, vino a decir el primer...