Niklas Frank no puede quitarse de encima a su padre, el criminal nazi Hans Frank. Nunca podrá. Él lo compara con un duende, un espíritu maligno que estuviese agarrado a sus hombros, y no lo soltase. Para siempre lo tendrá con él.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
