Pese a los discursos grandilocuentes del presidente estadounidense, Donald Trump, la industria marítima aguarda con cautela a que se confirme el memorando de entendimiento entre EE UU e Irán —cuya firma está prevista para el viernes— antes de aventurarse a cruzar el estrecho de Ormuz y sacar sus buques —unos 600 siguen atrapados en la zona— del encierro al que han sido sometidos durante más de cien días de conflicto. “Hasta que no lo vea no lo creo”, es el lema que parece guiar a las navieras, escarmentadas por anteriores anuncios que terminaron en fiasco (e implicaron ataques armados, abordajes e incautaciones).
Bélgica teme convertirse en el nuevo punto de partida de los migrantes que se lanzan al mar para llegar al Reino Unido
Los miles de migrantes acampados en condiciones precarias e...
