El Reino Unido ha comenzado a sufrir en su propia economía los efectos del bloqueo iraní del estrecho de Ormuz. Después de que Donald Trump se desentendiera de los problemas derivados en ese paso marítimo por la guerra en Oriente Próximo, la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, ha logrado reunir por vía telemática a representantes de cerca de 40 países para comenzar a estudiar los mecanismos diplomáticos o económicos a su alcance para reabrir el tráfico del canal por el que circula una quinta parte del crudo mundial.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...