Me opongo a cualquier tipo de diálogo con los talibanes. No se trata de una diferencia política ni de una discrepancia diplomática menor. Los talibanes son responsables de haber impuesto en Afganistán un sistema de apartheid de género que ha convertido la vida de millones de mujeres y niñas en una prisión sin barrotes visibles, pero profundamente real.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...
