Las guerras son, siempre, espejos morales. La guerra ilegal lanzada por Estados Unidos e Israel contra el infame régimen iraní no es excepción. Basta con fijarse sin anteojos de intereses espurios para ver retratos elocuentes. Algunos con espalda recta, muchos con patéticas contorsiones o en posturas de arrodillamiento político.
Una epidemia de desasosiego nos devora
Las elecciones locales y autonómicas en el Reino Unido han otorgado...
