Las guerras son, siempre, espejos morales. La guerra ilegal lanzada por Estados Unidos e Israel contra el infame régimen iraní no es excepción. Basta con fijarse sin anteojos de intereses espurios para ver retratos elocuentes. Algunos con espalda recta, muchos con patéticas contorsiones o en posturas de arrodillamiento político.
La guerra contra Irán agiganta la hegemonía de Estados Unidos en petróleo y gas
El doble bloqueo de Ormuz es un choque de época, con infinitas...
