Cuando las autoridades rusas detuvieron al disidente Alexéi Navalni y a muchos de sus seguidores, a los rusos no les importó porque no eran liberales. Después encarcelaron al excomandante Strelkov y a algunos blogueros Z, pero tampoco les importó, ya que no eran ultranacionalistas. Después fueron a por los comunistas más populares, pero los rusos tampoco dijeron nada: no eran socialistas.
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Los hutíes son unos milicianos despiadados, que reclutan a niños y...
