La ultraderecha no ha conquistado Europa. Pero está ganado una batalla clave, la que decide de qué se habla, qué problemas parecen urgentes y qué respuestas se consideran razonables. En la lucha por el relato, las fuerzas populistas avanzan con ventaja, impulsadas por el descontento social y los algoritmos. Y alimentadas desde el otro lado del Atlántico por el movimiento ultraconservador que ha alzado a Donald Trump, que ha puesto en su diana al proyecto europeo.
Estados Unidos da la espalda a Arabia Saudí en plena ofensiva de los hutíes
Los hutíes son unos milicianos despiadados, que reclutan a niños y...
