La tormenta perfecta se cierne sobre el Gobierno alemán de la CDU y el SPD. Alemania está “profundamente consternada” por la victoria electoral de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) el domingo en el Estado de Sajonia-Anhalt, según ha reconocido Friedrich Merz. El canciller prometió el lunes un cambio de rumbo de su Ejecutivo para ganar de nuevo “la simpatía de la ciudadanía”, aunque admitió que esto “no puede conseguirse en el corto plazo”. Su problema es que en 11 días se celebran elecciones en los Estados de Mecklemburgo-Pomerania y en Berlín. Y AfD no piensa desaprovechar el viento a favor.
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