Prácticamente desnudo —solo lleva ropa interior—, con los ojos vendados, tumbado boca abajo sobre una precaria camilla a la que está atado con cuerdas y un palo metálico pegado a la espalda y con las manos atadas con bridas de plástico. Es la impactante imagen de un gazatí detenido difundida a finales de junio en las redes sociales de un activista palestino tras encontrarla en la cuenta de un soldado israelí, y de la que incluso se hicieron eco varios de los principales medios israelíes, que suelen mostrarse escépticos ante este tipo de contenido. Tras hacerse viral, el ejército israelí se pronunció esta semana y confirmó que la fotografía es real.
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