Pocos dirigentes de la antigua Unión Soviética han recorrido un camino tan improbable como Nikol Pashinián. Periodista de profesión, opositor encarcelado, líder de una revolución pacífica, vencedor de varias elecciones y superviviente político de una derrota militar que muchos consideraron terminal, el primer ministro armenio ha vuelto a imponerse en las urnas y seguirá al frente del país durante los próximos cinco años.
Fouzi Lekjaa: un fichaje tecnócrata y futbolístico para el Gobierno del Mundial en Marruecos
Una sorprendente imagen de liderazgo político ha surgido en...
