Las fotografías de cuatro soldados en los huesos por desnutrición han sacudido a Ucrania. Los militares ucranios que regresan a su país en intercambios de prisioneros, tras años en cárceles rusas, también muestran unas condiciones físicas deplorables. El trato que reciben incumple el respeto mínimo estipulado por la Convención de Ginebra para los presos de guerra. Pero aquellos cuatro hombres no habían sido maltratados por el enemigo: sus mandos los habían abandonado, sin los recursos más básicos, en primera línea del frente.
Estados Unidos versus Irán, la guerra de fuerzas desiguales que ningún bando pudo ganar
Un ejemplo sencillo de guerra asimétrica: un dron iraní vuela para...
