Las avenidas de Dahiye se asemejan del todo a un paisaje apocalíptico de película. Los suburbios que rodean Beirut por el sur de la capital libanesa -Dahiye significa suburbio en árabe- muestran tal destrucción después de 46 días de ofensiva israelí que, en algunas zonas, se antoja imposible el regreso de la vida civil. Este sábado, miles de residentes regresaban a la zona para evaluar los daños sin saber si la tregua de 10 días que Estados Unidos anunció el jueves —y que entró en vigor el viernes— dará el suficiente margen diplomático, tal y como ansía el Gobierno libanés, para convertir el cese de los combates en permanente, y evitar la reanudación de la guerra entre Israel y el movimiento armado Hezbolá.
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