La doctrina Monroe, que en el siglo XIX proclamaba “América para los americanos”, imponía a Estados Unidos como la potencia dominante en América Latina y abrió paso a una era de intervencionismo en la región, está viva y coleando. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense, hecha pública este viernes, declara de modo específico la vuelta de esos principios “para restaurar la preeminencia estadounidense en el Hemisferio Occidental”. Con un “corolario Trump”: una “restauración sensata y contundente” del “poder y las prioridades” de EE UU, según dice el texto.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
