La fuerza creciente de la extrema derecha alemana ha forzado un nuevo debate sobre la eficacia del cordón sanitario. El canciller democristiano Friedrich Merz mantiene la tradicional política de aislamiento de Alternativa para Alemania (AfD), partido que, desde las elecciones del pasado febrero, es la segunda fuerza parlamentaria y ya lidera algunos sondeos. Pero en el campo ideológico de Merz ―el de la derecha moderada― crecen las voces que cuestionan el llamado Brandmauer, o cortafuegos, el principio que prohíbe dialogar y pactar con AfD.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
