Bruselas es una ciudad plagada de espías. Rusos, iraníes, israelíes, chinos… Todos se mueven para buscar información dentro de las instituciones europeas y la OTAN o para conseguir información de los cientos de organizaciones que tienen su sede en la capital belga. Ahora, un escándalo de espionaje europeo ha sacudido a la UE y a los círculos diplomáticos de la capital comunitaria. La Comisión Europea investiga si el servicio de espionaje húngaro trabajó para reclutar a una red de espías entre los funcionarios europeos. Y, sobre todo, si su hoy comisario de Salud y Consumo, el húngaro Olivér Várhelyi, conocía las actividades de esa telaraña.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
