Tener o no tener armas atómicas. Esa es la cuestión. Rusia las tiene y Ucrania no y por eso Volodímir Zelenski tendrá que aceptar el “trato” que Vladímir Putin quiera concertar (si es que quiere) para acabar con la guerra, y mejor si lo hace sin que se produzcan muchos más muertos, porque así el presidente norteamericano Donald Trump podrá seguir presentándose como un “pacificador”.
La Flaca sigue buscando a su padre bajo los escombros de La Guaira
El camino hasta las torres obliga a cubrirse la nariz. Ya no huele a...
