Europa ha emprendido un camino acelerado y controvertido en su política para expulsar a más migrantes. Un equipo de la Comisión Europea y representantes de 15 Estados miembros —entre ellos, Dinamarca, Bélgica o Suecia— se han reunido este martes con una delegación de talibanes afganos en Bruselas para avanzar en “cuestiones técnicas” sobre cómo aumentar las deportaciones a Afganistán. La reunión con los enviados de un régimen señalado por sus graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos, especialmente contra mujeres y niñas, ha suscitado duras críticas de las organizaciones de derechos humanos y grupos políticos de izquierda, que advierten de que la iniciativa del Ejecutivo comunitario puede legitimar de facto al régimen.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...