Los países de la OTAN más expuestos a la amenaza rusa observan con preocupación el alejamiento del garante de la seguridad europea. El desdén del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia los aliados, con anuncios como la retirada de 5.000 soldados de Alemania, hace sonar las alarmas en las capitales del flanco oriental de la Alianza. Temen que la crisis del vínculo transatlántico cuestione el principio básico de defensa mutua y envíe un mensaje de debilidad del que Moscú tomará buena nota.
Un polémico general retirado aspira a adelantar a Meloni por la derecha en Italia
Aún queda espacio político a la derecha de la primera ministra...
