Tres cascos azules han muerto y un cuarto se encuentra en estado crítico tras dos ataques en menos de 24 horas contra la la misión de Naciones Unidas (Unifil) en el sur del Líbano. Todas las víctimas pertenecen al contingente de Indonesia que se encuadra en la brigada multinacional este, bajo mando del general español Antonio Bernal Martín. El primero de los fallecidos perdió la vida el domingo por “fuego indirecto de artillería” contra una posición de los cascos azules; es decir por el disparo de un proyectil probablemente de origen israelí, según los primeros indicios. Los otros dos han muerto este lunes por la explosión de un artefacto al paso de su vehículo, que también ha dejado dos heridos. El ataque se ha producido cerca de la localidad de Bani Hayyan y sus características ―la colocación de un IED (artefacto explosivo improvisado) o una mina― apuntan a la milicia chií Hezbolá o algún grupo yihadista. El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noel Barrot, ha pedido una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la situación.
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