Cuando el pastor Sergio Amezcua se dio cuenta a principios de diciembre de que era inminente la decisión de Donald Trump de mandar a los agentes federales para lanzar una operación contra la inmigración en una ciudad (Minneapolis) y un Estado (Minnesota) en los que el porcentaje de migrantes es mucho menor que en otros, dirigidos por republicanos, le dijo a su asistente: “Tenemos que prepararnos. Habrá que ayudar a las familias, mandemos un mensaje en redes sociales”.
Horas cruciales para encontrar supervivientes en los escombros de La Guaira: “Aquí no ha llegado la ayuda”
El viernes, cuando todavía no habían pasado 48 horas del doble...
