“¡Queremos entrar! ¡Queremos entrar!”, gritaban el martes unas 200 personas congregadas ante una sucursal en la ciudad alemana de Gelsenkirchen. Eran clientes de la Sparkasse, la caja de ahorros, desesperados por el robo millonario que se descubrió el día anterior y la falta de explicaciones sobre el destino de sus pertenencias.
Horas cruciales para encontrar supervivientes en los escombros de La Guaira: “Aquí no ha llegado la ayuda”
El viernes, cuando todavía no habían pasado 48 horas del doble...