El rescate del aviador estadounidense desaparecido en Irán desde el viernes parece haber dado alas a Donald Trump. El presidente, que había estado fuera de los focos desde que el caza F-15 que tripulaba el militar se precipitó en suelo iraní, trata de aumentar la presión contra Teherán y proclama por diversos canales que destruirá “absolutamente todo” si no se abre el estrecho de Ormuz antes de que finalice el martes, aunque Irán no da señales de dar su brazo a torcer en la guerra.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...
