Durante sus primeras celebraciones de estas festividades, las más importantes para los cristianos, el pontífice estadounidense ha mostrado un estilo sobrio y de perfil bajo, evitando nombrar conflictos o líderes concretos, pero ha transmitido mensajes cargados de simbolismo. La solidaridad con los oprimidos, la manipulación del poder o la importancia de la paz y la fraternidad humana han sido algunos de los temas más repetidos en sus intervenciones.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...
