El Gobierno de Benjamín Netanyahu, que considera a Irán su principal enemigo y no se suele frenar a la hora de lanzar amenazas, guarda, sin embargo, desde hace semanas un inesperado silencio sobre los tambores de guerra que el presidente de EE UU, Donald Trump viene haciendo sonar contra Teherán, pese a involucrarle muy directamente. Más aún cuando el pasado junio inició una guerra contra la República Islámica (a la que acabó sumándose Washington) y hace pocas semanas parecía inminente que lanzaría otra ronda para afianzar su superioridad en Oriente Próximo.
Horas cruciales para encontrar supervivientes en los escombros de La Guaira: “Aquí no ha llegado la ayuda”
El viernes, cuando todavía no habían pasado 48 horas del doble...
