Donald Trump viajó esta semana a Detroit, el corazón industrial de Estados Unidos, para presumir de la marcha de la economía. Allí, rodeado de empresarios afines, alardeó de su política: “Mi palabra favorita de todas las del diccionario es ‘arancel’. Me ha encantado durante 40 años. No existe ninguna palabra igual. Pero recibí muchas críticas. Me dijeron: ¿Qué pasa con tu esposa, tus hijos? ¿Qué pasa con la religión y Dios? ¿Qué pasa con Jesús? Así que dije, está bien, es mi quinta palabra favorita”, dijo medio en broma, medio en serio.
Horas cruciales para encontrar supervivientes en los escombros de La Guaira: “Aquí no ha llegado la ayuda”
El viernes, cuando todavía no habían pasado 48 horas del doble...
