“Cuando tengo un problema, Marco lo soluciona”, presume Donald Trump sobre su secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional. Esta semana, Marco Rubio pone a prueba esa reputación. Es el hombre clave en los dos grandes frentes internacionales que tiene abiertos Estados Unidos, y con dos papeles muy diferentes: en las negociaciones sobre la guerra en Ucrania se hizo con las riendas para equilibrar una propuesta inicial claramente prorrusa y tratar de sacar adelante un plan de paz aceptable en Kiev; en el pulso con Venezuela, es uno de los motores de la política de máxima presión hacia Nicolás Maduro.
La fuerza solidaria forjada durante años de adversidad en Venezuela: “Aquí nos unimos todos”
En la escuela de cocina Chef Campus en Caracas discuten si es más...
