Su accidentada investidura fue un presagio de lo que vendría después. El canciller alemán, Friedrich Merz, llega a sus 100 días en el cargo con cada vez más líneas divisorias tanto dentro de los partidos como entre ellos, que reflejan la fragilidad de una coalición de Gobierno que se fraguó a gran velocidad entre democristianos y socialdemócratas conscientes de que la crisis de la economía alemana y la inestabilidad política internacional no podía esperar más.
Starmer refuerza su imagen política al plantar cara a los ataques de Trump
Keir Starmer ha encontrado en los continuos ataques y desprecios que...
