“Tiene que salir de ahí. Está embarazada”. El médico Mustafá Barguti se comunica con el móvil con una sanitaria palestina retenida por el ejército israelí en el sur de Cisjordania. “Estamos rodeados por 1.100 puestos de control y 200 puertas de seguridad que aíslan a las comunidades y las convierten en jaulas”, explica en la sede de Ramala de Iniciativa Nacional Palestina, el partido que fundó hace más de dos décadas junto con el intelectual Edward Said. Exministro, parlamentario, Barguti sigue siendo a los 71 años una de las voces independientes más respetadas por los palestinos. “Todos los días pasan cosas así”, relata, “y durante la guerra con Irán todo ha ido a peor: no hemos sido parte, pero hemos sido víctimas”.

