Cuando Irán empezó a lanzar salvas de misiles y enjambres de drones contra los países árabes del Golfo en represalia por la ofensiva de Estados Unidos e Israel, hace un mes, Arabia Saudí condenó sin ambages las acciones de Teherán, pero optó por no responder. El reino tachó los ataques, que se precipitaron rápidamente sobre su capital, Riad, y su infraestructura petrolera, de “injustificados” y “cobardes”, pero estas semanas se ha limitado a interceptar los golpes.
Radiografía del poder hoy en Irán: la Guardia Revolucionaria toma el mando
Antes de la guerra de 12 días mantenida el pasado junio entre Irán e...
