El país más joven de Oriente Próximo es el que está redibujando los contornos de la región. Israel aún no existía cuando dos diplomáticos —el británico Mark Sykes y el francés François Georges-Picot— esbozaron en mayo de 1916 un mapa de influencias para repartirse las provincias del moribundo imperio otomano. En los pliegues de esos contornos mal trazados crecieron las semillas de un siglo de conflictos. El acuerdo inauguró la era del tutelaje francobritánico, bajo la máxima del divide et impera, enfrentando entre sí a las tribus árabes después de seducirlas con promesas de Estados nación.
Los marineros vislumbran el fin de su agonía en Ormuz pero aún no se fían: “Nos preguntan si esta paz es real”
Han pasado 115 días desde que Estados Unidos e Israel lanzaran su...
