Transcurridos seis días desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, los países europeos se han visto empujados a posicionarse en el conflicto tras el ataque a una base aérea británica en Chipre. Desde entonces, gran parte de los gobiernos europeos han mostrado su solidaridad con la isla y prometido refuerzos militares para su defensa, pero se han desligado de la ofensiva estadounidense contra Irán argumentando que esta “no es su guerra”.
La guerra contra Irán agiganta la hegemonía de Estados Unidos en petróleo y gas
El doble bloqueo de Ormuz es un choque de época, con infinitas...
