Es una de esas costumbres inequívocamente washingtonianas: al final de una campaña electoral exitosa urge identificar quién fue el cerebro en la sombra que la hizo posible. Ahí están James Carville (“¡es la economía, estúpido!“) y Bill Clinton; Karl Rove, arquitecto del ascenso de George W. Bush; David Axelrod, que supo acompañar el talento político de Barack Obama; o Susie Wiles, la mujer que añadió método al regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2024.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
