Un repaso a la hemeroteca basta para comprender la compleja relación que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene con las mujeres. Las insulta, humilla y ofende en cuanto le llevan la contraria. Descarado, abiertamente machista y faltón, el enésimo caso en el que Trump ha ofendido a una mujer se ha producido esta semana cuando el republicano agravió a una periodista de Bloomberg que le preguntaba por su relación con el pederasta fallecido Jeffrey Epstein. “Calla, cerdita”, le espetó el mandatario estadounidense el viernes por la noche cuando viajaba en el Air Force One con destino a Mar-a-Lago, donde se escapa los fines de semana.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
