Siete años después de su último viaje a Washington y del asesinato y desmembramiento del periodista Jamal Khashoggi por orden suya según los servicios de inteligencia estadounidenses, el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, regresa este martes a la Casa Blanca para una visita con todos los honores para profundizar la relación y durante la que podría firmar una serie de acuerdos económicos y de seguridad. En vísperas del encuentro, Donald Trump confirmaba personalmente que autorizará una de las grandes aspiraciones de su socio: la compra de aviones caza F-35, entre los más modernos del mundo.
Así son los socialistas que avanzan en EE UU contra los que Trump agita el fantasma del comunismo
Circula por las redes sociales estos días un vídeo en el que una...
