Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones contra el sector petrolero de Rusia, el motor de la economía de ese país, como castigo a su “falta de compromiso serio a un proceso de paz para poner fin a la guerra en Ucrania”. La medida, anunciada por el Departamento del Tesoro, representa un nuevo giro de su política sobre la guerra en Ucrania y un nuevo endurecimiento de sus posiciones hacia Moscú, un día después de que la Casa Blanca anunciara la suspensión de la cumbre prevista en Budapest entre Donald Trump y Vladímir Putin. Son las primeras sanciones contra Rusia desde el regreso del republicano al poder.
La solidaridad con Venezuela, imperativo urgente
Las historias que llegan de Venezuela son desgarradoras. Leo en EL...
