Si hace dos años alguien hubiera dicho que para 2026 el partido de izquierdas Die Linke tendría por primera vez serias opciones de encabezar el Gobierno en la capital alemana y, además, hacerlo de la mano de una mujer de origen turco, hubiera sido recibido con escepticismo, casi con burla. Pero en política todo puede suceder.
Estados Unidos da la espalda a Arabia Saudí en plena ofensiva de los hutíes
Los hutíes son unos milicianos despiadados, que reclutan a niños y...
