Zohran Mamdani, socialista, musulmán y novato en política, llegó en enero a la alcaldía de Nueva York, la ciudad más grande de Estados Unidos y la cuna del capitalismo contemporáneo, con la promesa de arrebatar la ciudad a los fondos de inversión y los grandes magnates para devolvérsela a sus habitantes. Esta semana, al concluir el periodo de gracia de los 100 primeros días, dio un paso para cumplir su palabra: en las redes sociales, su hábitat natural, anunció un impuesto anual a los dueños de segundas residencias de más de cinco millones de dólares, que en Nueva York son muchos: oligarcas rusos, jeques del petróleo y grandes fortunas globales.
En la Caracas sin Maduro, “ahorita todo es prioridad”
El sábado al atardecer, en un barrio acomodado de Caracas, un bar se...
