Ironizaba Thomas de Quincey en su ensayo Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes con que uno comienza por permitirse matar a alguien y acaba por perder la educación y dejar las cosas para el día siguiente. A la inversa, si la sociedad tolera que un grupo de embaucadores gane con trampas un concurso de preguntas en el pub local, se corre el riesgo de que los cimientos de la convivencia social comiencen a rodar pendiente abajo.
La vida se reconstruye a pedazos en los edificios verdes de la colonia caraqueña El Paraíso
“Estamos muy bien, mucho mejor que el edificio de la esquina, que se...
