Algunas heridas nunca llegan a cicatrizar completamente. El tiempo y ver la descomposición de quien las provocó, sin embargo, pueden ayudar a relativizar. Ha pasado mucho tiempo desde que un precoz Emmanuel Macron fuera consejero económico y luego ministro de Economía bajo el mandato del presidente socialista François Hollande. También de la traición que el jefe del Estado sintió al ver a su pupilo, con quien no se habla, crear un partido político sin avisarle, cerrándole el paso a la reelección. Hoy, mucho tiempo después, en plena descomposición del macronismo, el ciclo vuelve a cerrarse.
Sebastopol, un asedio del siglo XXI: “Tal y como la lleva Putin, la guerra será interminable”
En Sebastopol, la ciudad más poblada de la península de Crimea,...
