El multimillonario Andrej Babis, conocido como el Trump checo por sus negocios y su estilo populista, tiene muchas opciones de volver al poder como primer ministro en un segundo mandato, como su modelo estadounidense. El magnate parte como favorito en las elecciones legislativas que se iniciaron este viernes y se cierran este sábado en Chequia, con un 30% de apoyos en las encuestas, 10 puntos por delante de la coalición de centro-derecha SPOLU que lidera Petr Fiala. Que pueda gobernar dependerá sin embargo de los apoyos que cosechen sus posibles socios, partidos extremistas prorrusos y antieuropeos, tanto de ultraderecha como de izquierda radical.
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