Alaska no es Crimea, y en el imaginario colectivo ruso, aquella región en el estrecho de Bering está asociada a duras expediciones lejanas en el tiempo, no a placenteras vivencias infantiles de ciudadanos rusos que antes fueron soviéticos, como ocurre en la península ucrania del mar Negro anexionada por Rusia en contra de la legalidad internacional.
La Flaca sigue buscando a su padre bajo los escombros de La Guaira
El camino hasta las torres obliga a cubrirse la nariz. Ya no huele a...
