Brasil acude a las urnas este domingo, 4 de octubre, en unas de las elecciones más determinantes para la configuración del mundo ya en un futuro próximo. Del resultado dependerá el destino de la selva amazónica, de la que depende en gran medida la capacidad de nuestra especie para hacer frente al calentamiento global. Hay que advertir que las previsiones no son buenas. Al contrario: en los escenarios más probables, la situación será peor de lo que es hoy.
A más de 100 pies de distancia y sin silbatos: activistas contra las redadas del ICE entrenan para afrontar su presencia en las ‘midterms’
Desde el Gobierno hablan de “alarmismo” innecesario, pero miles de...
