Donald Trump volvió al poder con dos grandes promesas en política exterior: solucionar la guerra en Ucrania “en 24 horas” y no meter a su país en más contiendas “interminables”. Casi dos años después de su contundente victoria electoral, la invasión rusa continúa, sin viso alguno de un pronto final, y Estados Unidos se ha metido de lleno en un nuevo avispero, uno más, en Oriente Próximo. Dos conflictos de final impredecible, que han arrastrado el coste de los combustibles fósiles a zona de máximos históricos en todo el mundo y arrojan cada vez más dudas sobre si, con la brújula de los precios desimantada, las cadenas de suministro soportarán la presión.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur
La derecha y la extrema derecha italiana se han topado con un...
