La primera ministra italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, y su homóloga danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, han lanzado un nuevo pulso conjunto para endurecer la política migratoria europea. En una carta firmada por ambas dirigentes y publicada en sus redes sociales, relacionan explícitamente la inmigración irregular con el aumento de la delincuencia y utilizan ese argumento para reclamar más expulsiones y la creación de centros de deportación en terceros países.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el punto de mira de los republicanos por su papel en la guerra de Irán
¿Conseguirá el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mantenerse en el...
