El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está furioso por el rápido descenso de las reservas de misiles de largo alcance en manos del ejército estadounidense y las consecuencias que eso puede tener para el desarrollo de la guerra en Irán, según varios medios estadounidenses. El republicano ha expresado su descontento por esta situación sobre la que ya fue alertado cuando comenzaron los primeros bombardeos sobre Teherán, hace casi seis meses.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, en el punto de mira de los republicanos por su papel en la guerra de Irán
¿Conseguirá el secretario de Defensa, Pete Hegseth, mantenerse en el...
