El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está furioso por el rápido descenso de las reservas de misiles de largo alcance en manos del ejército estadounidense y las consecuencias que eso puede tener para el desarrollo de la guerra en Irán, según varios medios estadounidenses. El republicano ha expresado su descontento por esta situación sobre la que ya fue alertado cuando comenzaron los primeros bombardeos sobre Teherán, hace casi seis meses.
Estados Unidos da la espalda a Arabia Saudí en plena ofensiva de los hutíes
Los hutíes son unos milicianos despiadados, que reclutan a niños y...
