Algo se mueve en Ormuz. El estrecho sigue siendo un embudo energético, el mayor de la historia moderna desde la doble crisis de los años setenta, pero Irán da señales de ir abriendo el puño con unos pocos países y cargamentos. La restricción al paso de buques, que afecta a algo más del 20% del petróleo y el gas que se consumen cada día en el mundo y que ha disparado los precios a máximos de un lustro, sigue en pie. Sin embargo, en los últimos días parece haber aflojado algo.
Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica: “Felipe González tiene mucha fisga”
Laura Chinchilla se ríe del símil que inventó Felipe González y...
