La guerra en Sudán también se libra dentro de uno de los bandos que se combaten. Así lo puso de manifiesto el bombardeo de Mustariha, una localidad en el Estado sudanés de Darfur Norte, el pasado 22 de febrero, tras caer el sol. Fue el momento elegido por las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) para atacar una casa de huéspedes que estaba acogiendo la comida con la que se rompe el ayuno en Ramadán. Su blanco era un hombre llamado Musa Hilal, el gran rival de Mohamed Hamdan Dagalo, líder de las RSF, en el seno de su propia tribu, los rizeigat. Aunque Hilal salió ileso y escapó, la embestida mató e hirió a varios de sus hombres.
AfD descoloca por sorpresa a la ultraderecha italiana al alentar el secesionismo del Tirol del sur
La derecha y la extrema derecha italiana se han topado con un...
